Por Itziar Gonzalez. Agosto 2009
Es fundamental una flora intestinal en óptimas condiciones para evitar la entrada de infecciones de origen bacteriano, sobre todo bacterias como la neumonía parece ser que sólo pueden entrar al organismo humano vía intestinal. En este caso es importante otra vez una higiene óptima intestinal y el consumo regular de productos como el darmocare Pro, darmocare Para y l-glutamina. Silybum Curcuma apoya al hígado asimismo a una lucha contra ciertos tipos de bacterias. En caso de infección de las vías urinarias el producto estrella es el Cistynil con resultados sorprendentes a muy corto plazo. En infecciones crónicas y recurrentes conviene tomar Cistynil durante meses en dosis (1-1-1).
Hay que tener siempre en cuenta que cuando la infección bacteriana es grave, con picos de fiebre siempre es interesante recurrir a un antibiótico, porque es mejor prevenir y asegurar la destrucción de la bacteria. Después del antibiótico es imprescindible la administración de un probiótico (Darmocare Pro).
¿Cuáles son los síntomas de una infección bacteriana?
Los síntomas de una infección incluyen calor, enrojecimiento e hinchazón localizados, supuración, mal olor, y dolor al tacto. En casos más graves, los síntomas pueden incluir fiebre, escalofríos, náuseas, vómito, diarrea y fatiga.
¿Cómo se trata?
Existen muchos medicamentos de venta sin receta para tratar las infecciones bacterianas leves en la piel, y fórmulas de antibióticos combinados. Los antibióticos más potentes para tratamientos tópicos, orales e intravenosos, que se venden con receta, se reservan para las infecciones bacterianas más graves; entre ellos están las cefalosporinas, lincosamidas; macrólidos; penicilinas; y sulfonamidas.
Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos
- Aceite de Hígado de Pescado (con gran contenido en vitamina A): La piel y las membranas mucosas actúan como barreras contra los microorganismos; la vitamina A es importante para promover la integridad de las membranas mucosas. Sin las cantidades adecuadas de vitamina A, es más probable que se contraigan infecciones.
- Vitamina C (De 1 a 4 gramos al día): La vitamina C tiene una actividad antiviral que ayuda a prevenir las infecciones por virus o, en el caso del resfriado común reducir la severidad y duración de la infección. En mayoría de los estudios sobre el resfriado común se usaron de 1 a 4 gramos de vitamina C al día.
- Glutamina: Demostrada su eficacia en la prevención de las infecciones posteriores al ejercicio. Tiene resultados realmente sorprendentes en el tratamiento y prevención de dolores de origen otorrino (garganta y oídos), muy interesante si este tipo de patología es recurrente.
- Minerales y vitaminas múltiples: Multivital, multimineral, multinatal y multivital extensive: Indicado sobre todo para el tratamiento en personas mayores, niños, embarazadas, personas que practican actividad física y resto de situaciones carenciales, es el tratamiento de base para cualquier patología, incluida la mejoría del sistema inmune.
- Selenio: Especialmente indicado en ancianos y para evitar infecciones adquiridas en el hospital en recién nacidos de muy bajo peso.
- Zinc: 25 mg al día en adultos y cantidades más pequeñas en niños, en función del peso corporal.
Hierbas que pueden ser beneficiosas
- Andrographis (Andrographis paniculata): El andrographis es una hierba que refuerza al sistema inmunológico y podría ayudar a combatir las infecciones.
- Regaliz (Glycyrrhiza glabra, G. uralensis): El regaliz es una hierba que refuerza al sistema inmunológico y un antimicrobiano que puede ayudar a combatir las infecciones.
- Equinácea (Echinacea angustifolia, E. purpurea, E. pallida) (De 3 a 5 ml de tintura tres veces al día, o una cápsula de 300 mg tres veces al día): La equinácea promueve una respuesta inmunológica saludable a corto plazo y podría así reducir la duración de una infección.
Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos
- Restricciones en la dieta: La nutrición es uno de los factores principales en el funcionamiento inmunológico, lo que a su vez afecta la resistencia del cuerpo a las infecciones. En particular, es conveniente restringir el consumo de azúcar refinada, porque el azúcar interfiere con la capacidad de los glóbulos blancos para destruir a las bacterias. El alcohol interfiere con una amplia variedad de defensas inmunológicas, por lo que también debe evitarse. El exceso de grasa en la dieta reduce la actividad de las llamadas células asesinas naturales (un tipo de glóbulo blanco que combate las infecciones), lo que podría predisponer a las infecciones.
Cambios en el estilo de vida que pueden ser beneficiosos
- Estrés: El estrés puede deprimir al sistema inmunológico e incrementar así la susceptibilidad del cuerpo a la infección. Por tanto, para evitar infecciones recurrentes, es importante un buen manejo del estrés.
- Ejercicio: El ejercicio incrementa la actividad de las células asesinas naturales, lo que ayuda a prevenir las infecciones
INFECCIONES POR HONGOS
Lo más interesante en este caso es que sea seguido por un experto el tipo de dieta y la introducción sucesiva de los alimentos pertinentes, pero es imprescindible suprimir los alimentos de índice glucémico elevado y tomar Allium sativum, vitamina C, tomillo y Darmocare Pro.
PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOS: DARMOCARE PRO, DARMOCARE PARA.
Insistimos en que estos dos productos junto a la Vitamina C y la glutamina son nuestra arma más eficaz en la prevención y tratamiento de todas las infecciones “leves” y de alta prevalencia en nuestra sociedad. Los probióticos tienen un papel destacado.
Gran parte del interés público y científico se ha concentrado en los pro y prebióticos como una posibilidad para estimular la presencia de bacterias beneficiosas en el intestino. Aunque ya se ha reconocido la importancia de la simbiosis entre las bacterias y el cuerpo humano, hasta hace poco se ha comprendido la base molecular de esta "comunicación" constante entre la microbiota intestinal y el sistema inmune del intestino. Esto es importante en todas las etapas de la vida, desde la infancia hasta la vejez, debido especialmente a que el estilo de vida moderno (el estrés, los medicamentos, la dieta no balanceada) pueden debilitar el sistema inmune.
La evolución de la microbiota intestinl con el paso de la edad es notable. Al nacer, el intestino de los bebés es estéril. Sin embargo, poco después del nacimiento comienza a ser colonizado por varias bacterias. Las primeras bacterias que colonizan el intestino son Escherichia coli, seguidas a los pocos días por algunas otras bacterias como las Bífidobacterias, las cuales se vuelven predominantes y reprimen la población de E. coli. Con el destete ocurren cambios importantes y en unos cuantos meses la microbiota intestinal se torna semejante a la de un adulto. Este perfil de las bacterias permanece muy estable hasta la edad avanzada, momento en el cual disminuyen las bífidobacterias, dejando paso a bacterias potencialmente más patogénicas.
El concepto probiótico
De acuerdo con la definición de Fuller, los probióticos son "un suplemento alimentario de bacterias vivas, que cuando se ingieren afectan de forma beneficiosa el equilibrio microbiano intestinal de la persona. Esta definición ahora se puede ampliar, ya que descubrimientos recientes muestran un papel de los probióticos en la fisiología intestinal y extraintestinal del huésped.
Los principales criterios para la selección de bacterias probióticas son la capacidad para resistir el jugo gástrico y los ácidos biliares (importantes para predecir su subsistencia en el tracto gastrointestinal).
Se ha hecho evidente que los prebióticos son otra forma de promover la salud intestinal. Son ingredientes consumidos específicamente por las bacterias benéficas del intestino humano. El concepto de prebióticos es más reciente comparado con el de probióticos y Gibson y Roberfroid lo han definido de la siguiente manera:
“Son un ingrediente alimentario no digerible (normalmente un carbohidrato) que afecta benéficamente al individuo estimulando selectivamente el crecimiento y/o la actividad de un número limitado de bacterias en el colon, que tienen el potencial de mejorar la salud de la persona.”
Actualmente los prebióticos reconocidos son fibras alimentarias solubles que promueven principalmente el crecimiento de las bífidobacterias. Las implicaciones para la salud intestinal también pueden ser diferentes de las de los probióticos, ya que liberan sustancias benéficas durante su consumo por parte de la microbiota. Las principales metas para la salud son:
• Modificación del medio intestinal;
• Influencia de la ecología intestinal en la función inmune e inflamaciones en cualquier parte del cuerpo.
Beneficios probióticos
Los estudios en animales y humanos han demostrado inmunomodulación después de la administración de bacterias probióticas al mejorar los mecanismos innatos inmunes. Schiffrin y otros, mostraron un incremento en la fagocitosis de las células sanguíneas mononucleares periféricas en sujetos saludables después de haber consumido un probiótico.
Los probióticos también demostraron tener efectos coadyuyantes en la inmunidad específica de personas saludables, según la evaluación realizada mediante un aumento significativo en los anticuerpos IgA totales y específicos de la sangre después de una vacunación oral con una cadena atenuada de Salmonella typhi (Vivotif). También tuvo efectos benéficos en la microbiota intestinal suprimiendo los patógenos potenciales. Probióticos en combinación con vitaminas y minerales demostró recientemente que aumentaba la inmunidad innata y la protección contra infecciones en las personas de edad avanzada.
Estos estudios ofrecen evidencia de que el consumo regular de productos que contienen bacterias probióticas seleccionadas pueden mejorar la respuesta inmune y afectar positivamente la microbiota. Esto es de gran beneficio para los consumidores saludables, pero también aumento la resistencia a enfermedades relacionadas con el sistema inmune, la cual es de mucha importancia en poblaciones de riesgo como las personas mayores.
Beneficios de los prebióticos
Los fructo-oligosacáridos (FOS) se utilizan con frecuencia en estudios humanos por sus actividades prebióticas. Una dosis que oscila entre 5 y 8 gramos al día en los adultos promueve el crecimiento de bífidobacterias y reduce el pH fecal. Una consecuencia indirecta importante de la administración de los FOS es la reducción de patógenos potenciales en la microbiota fecal.
Otro beneficio de la administración de prebióticos reportado recientemente se relaciona con el uso de este ingrediente nutricional en los ancianos.
Las personas de edad avanzada, tienen un equilibrio débil en su microbiota intestinal y en particular una reducción fuerte de Bífidobacterias. Con base en esta observación, se ha realizado un estudio sobre las personas mayores de 75 años en varias instituciones. Los resultados revelaron que después de tres semanas de recibir suplementos FOS sus bífidobacterias fecales aumentaron significativamente.
En el mismo estudio, se tomó prueba de sangre para explorar el efecto de este tratamiento en la regulación del proceso inflamatorio crónico. Los resultados sugirieron que el consumo regular de FOS disminuyó el proceso inflamatorio observado en los ancianos. Esta fue la primera demostración de un efecto benéfico de los FOS en el sistema inmune en un estudio clínico.
Se realizó otro estudio sobre los efectos de los suplementos de prebióticos en la respuesta de los anticuerpos ante la vacuna de sarampión en los niños entre los 7 y los 9 meses de edad. El consumo medio equivalía a 1.7 gramos de PREBIO 1/día, una cantidad que era bien tolerada y no afectaba el crecimiento de los niños. Todos los niños fueron vacunados contra el sarampión durante la cuarta semana de estudio. Al final del periodo de estudio, la respuesta a la vacuna.
Por tanto, el uso de prebióticos en poblaciones saludables parece ser una posibilidad interesante para mejorar no sólo la salud intestinal sino la función inmune en el organismo.
Reducción de inflamación gástrico en la infección con Helicobacter pylori
La colonización del estómago con Helicobacter pylori es una condición mundial que afecta casi 50% de la población mundial. La infección aparentemente se ¡nicia durante la niñez. La colonización a largo plazo del H. pylori se relaciona claramente con la gastritis crónica, úlceras pépticas y con aumento en el factor de riesgo los humanos de padecer cáncer gástrico.
Tres estudios subsiguientes realizados en colaboración con División de gastroenterología CHUV, en Lausanne, revelaron que el consumo regular de productos fermentados que contenían L. johnsonii Lal (ó La 1 supernatant) produjo reducción de la infección H. pylori el estómago y 2) mejoramiento de la gastritis (reducción de inflamación). Observaciones semejantes se hallaron in vitro donde el La1 supernatant inhibió el crecimiento de H. pylori.
Estos resultados demuestran que las moléculas producidas por la cepas probióticas pueden esta implicadas en los efectos benéficos. Es importante resaltar que la infección no se erradica por completo después de ingerir probióticos, sin embargo, la ingestión regular ayuda a que el organismo controle la infección de forma natural.
Actividades antipatogénicas
En los experimentos, los probióticos demostraron que prevenían la adherencia, establecimiento y replicación de varios patógenos a través de mecanismos antimicrobianos y que mejoraban la respuesta inmune.
Los estudios in vitro realizado con L. johnsonii La1 y Bifidobacterium lactis en células intestinales de humanos demostraron que la inhibición de varias bacterias patogénicas se obtuvo principalmente por la incubación previa administración simultánea de la cadena probiótica, lo que sugiere un efecto potencial antidiarreico preventivo y no curativo.
Se ha demostrado el efecto preventivo y terapéutico (duración reducida de la diarrea) de varia bacterias del ácido láctico, como la Bifidobacterium lactis, en lo desórdenes gastrointestinales y la diarrea producida por rotavirus en los infantes.
Manejo de alergias a los alimentos
La prevalencia de alergias se ha incrementado en los países occidentales. La alergia es la enfermedad crónica más común en la infancia. Aunque se encuentran involucrados factores genéticos, también existe una fuerte influencia ambiental en el desarrollo de la enfermedad. La tan conocida "hipótesis de higiene" propone que el rápido aumento en las alergias se relaciona con la reducida exposición a infecciones en el inicio de la vida, cuando el sistema inmune se "educa". La primera manifestación de alergias puede ser el eccema en los bebés, derivado con mayor frecuencia de alimentos como las proteínas de la leche de vaca.
A diferencia de las alergias por alimentos, las alergias respiratorias (las cuales se desarrollan tarde en la infancia) no son fenómenos pasajeros. Los factores subyacentes en la sensibilización de alergenos incluyen la predisposición genética, función de barrera del intestino y la no regulación de la respuesta inmune a antígenos.
La comparación de la composición de la microbiota entre infantes saludables y alérgicos reveló que estos últimos tenían menos lactobacilli y bífidobacterias, mayor número de bacterias coliformes y clostridia. Por tanto, la relación de bífidobacterias y clostridia en la microbiota intestinal se ha sugerido como elemento importante para reducir el riesgo de padecer alergias.
Varios estudios en infantes alérgicos demuestran la eficacia clínica de las dos cadenas de probióticos Bifidobacterium lactis y ¡actobacillus rhamnosus GG en la prevención M tratamiento de eczema.
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